Escala Internacional de grados de dificultad de navegación en aguas blancas

Grados de dificultad para el Rafting

La dificultad de un río para hacer rafting, viene determinada por una “clase o categoría” que se le otorga al río, atendiendo a la Escala Internacional del Grado de Dificultad de los Ríos. Esta escala, fue desarrollada por la AW (American Whitewater Society), una organización sin ánimo de lucro, fundada en 1954 y cuya misión es “conservar y restaurar los recursos de Aguas Blancas Americanas y mejorar las oportunidades de disfrutar de ellos con seguridad”.

Esta escala, además de evaluar los ríos Americanos, fue creada con el objetivo de ser aplicada a todos los ríos del mundo; de ahí su carácter de internacional. La AW promueve, que los deportes de remo se hagan con la mayor seguridad posible, y por ello, además de la Escala de dificultad de los ríos, también han hecho un decálogo de Seguridad para la práctica de los deportes de remo que desarrollaremos en otro post.

Si que quiero explicar, que son las Aguas Blancas que he nombrado anteriormente. Se trata del conjunto de aguas de la tierra que son la base de la producción de agua para el consumo humano. Son las aguas de los ríos, lagos o manantiales, que se originan y que serán tratadas para dicho fin.

Rafting en el río Zambezi - Clase V

Esta Escala Internacional, se utiliza tanto para medir el grado de dificultad de un río como de un tramo de un río, o de los rápidos del río, que a la postre es lo principal.

Cada nivel o grado de la Escala, refleja la dificultad técnica y el nivel de habilidad requerido, asociado con el tramo de río al que nos estamos refiriendo. Se utiliza para diferentes actividades y deportes de agua, no solo para el rafting, que también, sino para piragüismo, descensos en canoa, paddle-surf, hydrospeed…

Rafting en el Sella (Asturias) - paso de los Estayos (Clase III)

Niveles o Clases para clasificar el río

Existen 6 categorías que se denominan “Clase” seguidas de un número y a veces se les puede asociar un + o un – dependiendo de que dentro del nivel o clase, el rápido o el río, sea de mayor o menor dificultad, representando así, por ejemplo: clase III+ o clase III- que querría decir, que es un río o rápido de Clase III de dificultad alta o Clase III de dificultad baja.

Clase I (fácil): Son aguas que se mueven rápidamente, con pequeños o casi inexistentes olas y rápidos. Pocas o ninguna obstrucción en el curso, todas ellas si las hubiese, facilmente reconocibles y obvias. Se superan con facilidad. El riesgo si hay un vuelco o alguien se cae al agua, es mínimo, incluso se puede salir facilmente y solo nadando, con ayuda del chaleco salvavidas normalmente.

Clase II (principiante): Rápidos con canales anchos y claros, que son predecibles sin haber hecho inspección ocular sobre el terreno antes de realizar el descenso. En ocasiones, durante el descenso, habrá que hacer maniobras, y las rocas y olas de tamaño mediano, son fácilmente evitadas por los guías. Si alguno de los tripulantes de la embarcación se cae al agua, rara vez se lesionará, y la asistencia del resto, rara vez será necesaria también. Dentro de esta clase, podrá haber rápidos que por su mayor dificultad, se clasifiquen como Clase II+.

Clase III (intermedio): En esta clase, los rápidos tienen olas moderadas, irregulares, y que pueden ser difíciles de evitar; ademása inundarán fácilmente la embarcación. Aquí se requieren maniobras complejas en los rápidos, y también para evitar colisionar en determinados pasos ajustados o con curvas o mesetas. Hay olas grandes, pero son facilmente evitables. Se caracterizan porque pueden haber remolinos considerables, sobre todo en ríos caudalosos. Rara vez se lesiona alguien que se caiga al agua, el auto-rescate es generalmente fácil si ello sucediese, pero puede ser necesaria la asistencia de todo el grupo de la embarcación para evitar que la persona que se ha caido al agua, se vea arrastrado una distancia considerable. Dependiendo de la dificultad, los rápidos se podrán clasificar como Clase III+ o Clase III-.

Clase IV (avanzado): Hay rápidos intensos y poderosos, pero predecibles, y que requieren un preciso manejo de la embarcación. Dependiendo del caracter del río, se pueden presentar olas grandes, inevitables y remolinos o pasos estrechos con exigentes maniobras evasivas, bajo presión para los guías de las embarcaciones. Pueden ser necesarios también virajes rápidos para iniciar dichas maniobras evasivas. Es aconsejable, realizar un recorrido de reconocimiento del tramo antes de realizar la primera bajada. El riesgo de lesiones para los tripulantes de la embarcación si se caen al agua, es de moderado a alto, y las condiciones del agua, podrían dificultar el rescate. Si se produce una caída al agua, tendrá que colaborar toda la tripulación, y debería de haberse producido con anterioridad una instrucción por parte de los guías acerca de como acometer las maniobras de rescate. Son altamente recomendados conocimientos de esquimotaje. Los rápidos, en función de su dificultad, podrán ser clasificados como de Clase IV+ o ClaseIV-.

Clase V (experto): En esta clase, los rápidos son extremadamente grandes, están obstruidos, o son muy violentos, y exponen a los componentes de la embarcación a riesgos añadidos. No son predecibles, y tienen olas muy grandes y pasos complejos, estrechos y exigentes. Se necesita una aptitud determinada para poder realizar el descenso, ya que son ríos con mucho nivel de intensidad; es decir, son muy dinámicos, hay rápidos continuadamente a lo largo del recorrido. Se recomienda totalmente la inspección ocular, sobre el terreno antes de realizar el descenso. A partir de esta clase, incluida, podemos hacer subclasificaciones de rápidos; clase 5.0, 5.1, etc…

Clase VI (Rápidos extremos sin explorar): Este tipo de cauces, no se ha intentado hacer nunca o casi nunca. Si se decide acomenter un descenso en un río de esta clase, puede acarrear consecuencias muy graves, y el rescate puede ser imposible. El descenso de este tipo de ríos, solamente lo llevan a cabo equipos de expertos, y con niveles de agua favorables, después de haber realizado una inspección ocular a fondo a pie de río, y habiendo hecho una intensa preparación y planificación de lo que se va a realizar. Todas las precauciones que se tomen serán necesarias. Si se han hecho ya bastantes descensos de un río o tramo de Clase VI, puede llegar a considerarse su cambio a la Clase 5.X adecuada.

Clasificación del río Sella

El Sella, es el río de Asturias que más famoso es, y en el que se practica rafting con mucha asiduidad en primavera. Dentro de esta Escala Internacional de Dificultad, podríamos clasificarlo como de Clase II-III, para el tramo en el que se hace la actividad de rafting. Decimos Clase II porque todos los rápidos que hay en el tramo a excepción de uno son de este nivel de dificultad, hay varios subtramos, en los que se navega sin mucha dificultad, ya que los pasos son amplios, y los rápidos que hay en ellos predecibles; y esto para cualquier persona que quiera practicar el rafting en un nivel de principiante, es lo suyo. Solo el último paso, “Los Estayos” estaría dentro de la Clase III, ya que es un paso muy estrecho, encajonado, y con mucho nivel de agua en sus rápidos, que son bastante fuertes, además finaliza en la mecedura del río Dobra que desemboca en el Sella y hay corrientes que con un nivel de agua intenso, lo hacen que pueda ser considerado de esta categoría.

Si te ha gustado esta información, no dejes de seguirnos, ya que publicaremos en breves fechas otro post, que versará acerca del decálogo recomendado, para la práctica con seguridad de los deportes de agua. ¡Permanece Atento!

¿Te vienes al Sella a hacer Rafting CLASE II-III?